La botella de vidrio: la base perfecta.
El frasco de vidrio ofrece una base limpia y elegante que permite que el tapón Swan Cap acapare todas las miradas. Disponible en capacidades de 50 ml a 80 ml, el generoso volumen del frasco posiciona su fragancia como un producto estrella, a la vez que le otorga una presencia destacada en los estantes de las tiendas.
La silueta del frasco es deliberadamente discreta: una suave curva o un cilindro limpio que complementa, en lugar de competir con, el tapón escultural. La transparencia del vidrio realza la fragancia que contiene, mientras que el peso y la textura del frasco transmiten calidad y permanencia.
La bomba de aluminio anodizado: precisión y estética.
La bomba pulverizadora, visible entre el tapón Swan y la botella de vidrio, proporciona un sofisticado toque metálico que une lo escultórico y lo funcional. El collarín y el actuador de aluminio anodizado ofrecen: